5 estrategias diferentes para crear tu presupuesto familiar

Hola, nos alegra grandemente que nos estes leyendo. Como es de costumbre con nosotros, imagina que estamos en un café, con un buen capuccino o té en mano, hablando sobre cómo organizar las finanzas de casa. Si has estado siguiendo esta serie de artículos, ya sabes que hablamos primero de la importancia de crear un presupuesto familiar, luego de cómo calcular los ingresos familiares y, por último, de cómo hacer la lista de gastos para iniciarlo. Si aún no has leído esos artículos, te recomiendo que les des un vistazo antes de continuar. Hoy vamos un paso más allá y exploraremos diferentes estrategias para elaborar un presupuesto familiar, adaptándonos a distintos estilos de vida y necesidades. ¡Así que ponte cómodo y sigamos con esta conversación!


Diferentes estrategias para elaborar un presupuesto familiar

Ahora que ya conoces tus ingresos y gastos, es hora de decidir cómo organizar tu presupuesto. No existe un enfoque único para todos; cada familia tiene sus propias prioridades y circunstancias. Aquí exploramos algunas estrategias populares, con ejemplos y los escenarios en los que funcionan mejor.


1. El método 50/30/20

¿Cómo funciona?

Este método divide tus ingresos en tres categorías principales:

  • 50% para necesidades: Gastos esenciales como vivienda, comida, transporte y servicios básicos.
  • 30% para deseos: Entretenimiento, hobbies, cenas fuera, suscripciones y otros gustos personales.
  • 20% para ahorros y deudas: Fondos de emergencia, inversiones o el pago acelerado de deudas.

Escenarios ideales

Este método es excelente si tienes un ingreso estable y buscas un enfoque simple para manejar tus finanzas sin entrar en detalles minuciosos. Es útil para familias con gastos básicos manejables que dejan espacio para ahorrar y disfrutar de algunos lujos.

Ejemplo práctico

Supongamos que tu ingreso familiar mensual es de $30,000:

  • $15,000 se destinan a necesidades (renta, servicios, comida).
  • $9,000 para deseos (salidas, entretenimiento, regalos).
  • $6,000 para ahorro o pago de deudas.

Si notas que tus necesidades superan el 50%, puedes ajustar temporalmente reduciendo los deseos y priorizando los ahorros.


2. El sistema de sobres en efectivo

¿Cómo funciona?

Asignas una cantidad específica de efectivo para cada categoría de gasto y guardas el dinero en sobres etiquetados (por ejemplo, “supermercado”, “transporte”, “entretenimiento”). Una vez que el dinero de un sobre se acaba, no puedes gastar más en esa categoría.

Escenarios ideales

Este método funciona muy bien para personas que tienden a gastar de más con tarjetas de crédito o débito. Es especialmente útil si estás aprendiendo a manejar tus finanzas o si prefieres un enfoque visual y práctico.

Ejemplo práctico

Imagina que decides usar este método con un presupuesto semanal de $5,000:

  • $2,500 para alimentos y supermercado.
  • $1,000 para transporte.
  • $500 para entretenimiento.
  • $1,000 para ahorro.

Cuando el dinero del sobre de “entretenimiento” se termine, sabes que no podrás gastar más en salidas esa semana, ayudándote a mantenerte dentro de los límites.


3. Presupuesto basado en cero

¿Cómo funciona?

Con este método, cada peso que ganas tiene un propósito, de modo que al final del mes no quede dinero sin asignar. Esto incluye gastos, ahorros y pagos de deudas.

Escenarios ideales

Ideal para quienes desean un control total de sus finanzas y están dispuestos a dedicar tiempo a ajustar y monitorear sus gastos. También es útil si tienes ingresos variables, ya que te obliga a planificar cada peso de forma consciente.

Ejemplo práctico

Supongamos que tus ingresos mensuales son de $25,000. Los distribuyes así:

  • $10,000 para vivienda, servicios y transporte.
  • $6,000 para alimentos y gastos del hogar.
  • $4,000 para ahorro.
  • $3,000 para entretenimiento.
  • $2,000 para el pago de deudas.

Al final, no queda dinero sin asignar, lo que te da un control claro sobre a dónde va cada peso.


4. El método de prioridades

¿Cómo funciona?

Este enfoque se basa en establecer metas financieras y priorizar el dinero hacia esas metas antes de cubrir otros gastos no esenciales.

Escenarios ideales

Es perfecto si tienes metas específicas, como pagar deudas, ahorrar para un fondo de emergencia o financiar la educación de tus hijos. También es útil si estás dispuesto a hacer sacrificios temporales en otros gastos para cumplir tus objetivos más rápido.

Ejemplo práctico

Si tu prioridad es pagar una deuda de $50,000, podrías destinar el 30% de tus ingresos mensuales a ello, recortando temporalmente en entretenimiento y salidas. Si ganas $20,000 al mes, podrías asignar:

  • $6,000 para la deuda.
  • $10,000 para necesidades básicas.
  • $3,000 para ahorro.
  • $1,000 para entretenimiento reducido.

Una vez que la deuda esté liquidada, podrás reasignar esos recursos a otras metas.


5. La regla de los “no negociables”

¿Cómo funciona?

Primero, identificas tus gastos esenciales (como renta, servicios, colegiaturas) y luego ajustas los demás gastos en función de lo que queda.

Escenarios ideales

Este método es ideal si tienes ingresos ajustados o si tus gastos básicos ocupan gran parte de tu presupuesto. También funciona bien para familias con compromisos financieros fijos altos.

Ejemplo práctico

Supongamos que ganas $18,000 al mes y tus gastos no negociables suman $12,000 (renta, servicios, transporte y colegiaturas). Esto deja $6,000 para distribuir entre ahorros, entretenimiento y otros gastos:

  • $3,000 para ahorro.
  • $2,000 para entretenimiento.
  • $1,000 para emergencias o imprevistos.

Aunque el margen es ajustado, este método te asegura cubrir primero lo esencial.


Tip de los sapitos.

Quisiéramos decirte que nosotros tenemos una estrategia ganadora que siempre nos resulta, pero la verdad es que no es así. Las finanzas familiares parecen una montaña rusa. A veces hay altos y otras veces hay bajos y es justamente por eso que quisimos presentarte diferentes estrategias que te pueden resultar útil dependiendo del momento en el que estas.

En general usamos una combinación de las estrategias 5,4,2 en ese orden. Primero definimos los no negociables (Henry hace esto) como se indica en la estrategia 5, luego el dinero restante se le asigna prioridades entre ahorrar, pagar deudas u otra cosa como se indica en la estrategia 4 y la estrategia 2 la utilizamos en ahorros para compras a futuro. Por ejemplo: un viaje, una cámara fotográfica nueva para Henry (aunque ese sobre siempre se vacía por alguna otra prioridad y ya van 5 años y nada), una computadora nueva o algo que sea costoso,  y aunque no lo hacemos literalmente en un sobre, si tenemos diferentes “fondos” como los suele llamar Henry reservados para estos fines. 

Hemos llegado al final

Queremos darte las gracias una vez más por haber llegado hasta acá y tomarte el tiempo de leer nuestra publicación. Queremos recordarte, que al final, la mejor estrategia es la que encaje con tu familia y tu forma de vivir. Puede que empieces con una y luego la ajustes o combines varias. Lo importante es que tu presupuesto te ayude a sentirte más tranquilo y en control de tus finanzas. Así que, ¿por qué no pruebas una de estas ideas y ves cuál te funciona mejor?

Ah, y antes de que terminemos, te recordamos que si te interesa seguir organizando tus finanzas, no te pierdas los otros artículos de esta serie. Allí hablamos sobre cómo calcular los ingresos familiares y cómo crear una lista de gastos, ¡te serán súper útiles!. Y está atento al artículo de estrategias para pagar las deudas de las tarjetas de crédito, que te va a ayudar un mundo. 

Además, ¿por qué no te suscribes a nuestro boletín? Así podríamos seguir en contacto, y te mandaremos más ideas y tips para que manejar tu dinero sea más fácil. Te invitamos también a compartir este artículo con alguien que creas que lo necesita, nada nos alegra más que saber que estamos ayudando a alguien y síguenos en redes sociales para que no te pierdas nada nuevo. ¡Nos encantará verte por allá y seguir platicando!